Amo caminar contigo, recorro tu
vera. Me cantas, me regalas parte de tu serenidad, me llenas los oídos de tu música tan placentera, me consientes con las caricias del atardecer. Pareciera que
alguien toca el piano, tu ir y venir amarronado atrapa lo escondido en mí.
Puedo estar rodeada de gente y sentirme sola contigo, detenemos el mundo
mientras tu curso sólo descansa en el mar. .¿Cuántas veces has escuchado mi plegaria? Como aquella vez, que besaste mis lágrimas y se convirtieron en
peces dorados que nadaron libres hasta
perderse en el horizonte. O en esa oportunidad en la que mis pies en una
primavera se dejaron seducir con la
suavidad de tus olas. Te miro y observo tu grandeza escucho tu respiración
agonizante por la inconciencia humana que pareciera que sólo existe para
destruir. Hace mucho frío, o quizás ingresé nuevamente en un desierto helado
para poder sobrevivir. Hoy me atrapas con
una sonrisa, que no tiene motivos, simplemente creo que llegó para alojarse
en mis labios. ¿Dime río que traerás en
este tiempo?
AVG
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